sábado, 15 de agosto de 2020

No Man’s Sky (NMS) – Una aproximación diferente

#Bochica

Por lo general las revisiones que se hacen de los videojuegos se enfocan en aspectos como las gráficas, el desempeño, la cantidad de contenido, historia, el número de horas que se pueden aprovechar del mismo, entre otros. Sin embargo, en esta ocasión quisiera tomar una aproximación distinta y enfocarme más en una visión “filosófica” o inclusive práctica de la inmortalidad, tema qué me obsesiona.
NMS es un videojuego donde el jugador desempeña el rol de un explorador que no necesita comer, dormir, bañarse, es inmune a cualquier enfermedad y, en general, es ajeno a cualquier necesidad básica. Además, la tecnología de la que dispone le permite viajar grandes distancias en cuestión de segundos o minutos. Hasta aquí se podría pensar que este videojuego es la personificación de un futuro distante de la humanidad en el cual nos convertimos en exploradores y hemos superado las dificultades biológicas y tecnológicas de la exploración espacial.

A su vez, NMS pone a disposición del jugador una serie de misiones u objetivos qué le permiten familiarizarse con la mecánica de los controles y diversos sistemas con los que cuenta. Sin embargo, la experiencia no está centrada en una misión principal o un objeto final, es decir, NMS nunca acaba. En términos prácticos esto implica que si el jugador lo desea, se puede quedar en un planeta para explorarlo en su totalidad o puede viajar en el espacio visitando casi infinitos sistemas.

En este punto, vale la pena hacerse las siguientes preguntas: ¿qué propósito tiene la vida del explorador sí no necesita dinero para suplir necesidades básicas? Si toda la tecnología ya la tiene a su disposición, ¿qué le queda por aprender? Si no existe un interés por incrementar el número de su especie, para muchos nuestro propósito básico como humanos es garantizar la próxima generación de nuestra especie, entonces ¿para qué vivir?

Muchas personas piensan que el ser inmortal lleva inevitablemente al aburrimiento. Al fin y al cabo, después de algunos milenios ¿qué más quedaría por hacer? ¿qué habilidad podríamos aprender? ¿nuestra capacidad de asombrarnos se perdería? ¿cuál podría ser una motivación viable en este escenario?

Guardando las proporciones, las horas de entretenimiento con NSM me han ayudado a reflexionar sobre todos estos interrogantes. Para colmo de males creo que las respuestas al final del día dependen de la personalidad de cada persona, es decir, es muy probable que mis respuestas no le sirvan a nadie más.

Por el momento, la respuesta que tengo es la siguiente: si el espacio es infinito, quiere decir que la información es infinita, por lo tanto, siempre habrá algo nuevo que aprender, catalogar, ver, escuchar, palpar o sentir y para mí es motivación suficiente para nunca morir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario