#Chaquen
No soy argentino ni seguidor xeneize pero entiendo la pasión y devoción por el fútbol y por el más grande de todos los tiempos, un tal Diego Armando Maradona. Tampoco ví su gran gesta en vivo y en directo, pues con escasos tres años de vida, no recuerdo ni la mano de D10S ni el barrilete cósmico, pero gracias a la leyenda que brillaba en el Napoli, a finales de los años ochenta, asimilé que mi pasión por el juego es lo que “el pelusa” hacía con la redonda.