#Nencatacoa
Hay columnas que se escriben solas. Con una revisión de ortografía y gramática, basta para parirla y dejarla a merced de aquel que guste leerla. Esta es una de esas columnas.
Reflexiones mentirosas, sin sentido e inoficiosas
#Nencatacoa
Hay columnas que se escriben solas. Con una revisión de ortografía y gramática, basta para parirla y dejarla a merced de aquel que guste leerla. Esta es una de esas columnas.
#Nencatacoa
Lo que para los demás era una vida
aburrida, para Amalit era la mejor. Otra mañana soleada en el tranquilo
Orgonet, uno de los planetas que componían el mundo de las siete esferas;
lejano de las otras civilizaciones, aunque no tanto como los habitantes de Orgonet
quisieran.
#Nencatacoa
El tesoro más preciado del saber científico es la capacidad explicativa, y con ello la capacidad predictiva; son dos piedras preciosas de una misma joya y usualmente, cuando la primera es de baja calidad, la segunda también lo es. Con la presencia de este tesoro, le viene al ser humano un problema que no ha logrado resolver, y es qué hacer con todos esos saberes que, sin ser ciencia, sin poseer esa calidad explicativa y ese poder predictivo, igualmente son útiles para el día a día del ser humano y la relación con su entorno. Esta columna está dedicada a ese segundo tipo de saber. Para efectos de puntualizar, la premisa que motiva esta columna es la única que considero en este momento de mi vida como totalmente cierta, y es que el mundo es un escenario donde hay cosas sucediendo. Si, así de sencillo, corto –y probablemente mediocre-.
#Bochica
No tuvo trono ni reina y para ser sinceros creo que nadie lo comprendió, pero...
#Bochica
Bueno “al mal paso darle prisa” como dicen
por aquí. En la columna pasada llegué al top número 2 de géneros
musicales, ahora es el turno para el puesto número 1 en mis gustos
musicales. Hagámosle pues…
#Nencatacoa
En materia deportiva, es cada vez más importante el análisis, la medición. No hay deporte de talla mundial cuyos profesionales no inicien desde pequeños, con un arduo entrenamiento y un modo de alimentación, seguimiento médico y en general una rutina de vida detallada, como no se había visto antes. Sea cual sea el deporte, antes que nada, son atletas, y con ello se viene el mercado de deportistas, un sistema de oferta y demanda donde el precio es un indicador cercano del rendimiento; es decir, en un enfrentamiento entre el Manchester United y el City nadie puede asegurar el resultado, pero entre el Manchester United y un equipo de la tercera división boliviana, bueno, todos sabemos cómo va a terminar eso, y si usted se atreve a decir que es relativo, hágase y hágame un favor, no siga leyendo.
Parece contradictorio, pero no quiero hablar de esas diferencias de nómina que se traducen en diferencias en el resultado. Quiero hablar de dos hechos que también son irrefutables: el primero, que son once contra once, y el segundo, que con el paso de los años el fútbol se ha equilibrado, y por eso los resultados abultados son cada vez menos frecuentes; accidentes del fútbol, diría el profesor Juan Carlos Osorio.
Pelé suele decir que lo que hizo grande a Brasil en fútbol fue, antes que nada, iniciar por creerse el cuento, pero creérselo de verdad. Puede sonar muy a frase de cajón, pero soy un convencido que, sin discutir con lo obvio, el estado anímico, la disposición mental, el no solo creer que se puede, sino asimilar que se puede, son fundamentales. Esta es una columna, más que de opinión, de creencia, de eso que uno axiomáticamente considera como cierto para caminar por la vida, y lo cree porque sí.
Creo que el pretender algo es realizar acciones para conseguirlo, pero el merecerlo tiene que ver con un estado mental, espiritual, una convicción, un acto de auto respeto y amor propio, de creer que se puede adquirir ese algo, simple y llanamente porque nuestro corazón así lo cree, y la única forma de arrancarle esa idea es haciendo que deje de latir; es decir, ese punto donde se dice “yo puedo morir, pero no perder”. Hoy, la selección colombiana de fútbol mostró que pretende ir al mundial, pero no lo merece porque simple y llanamente así lo dice con su fútbol y su poco sacrificio. En esta ocasión, inclusive, no podrán decir que la suerte no los acompañó, porque los únicos resultados que no se han dado han sido los que han estado en sus propias manos.