#Nencatacoa
Muchas de las frases que más me han impactado no provienen de un libro antiguo ni de una película del llamado cine arte; por el contrario, su origen es la cultura general. Tal es el caso de la frase que titula este escrito, declamada por Uguei, una sabia tortuga de la película Kung Fu Panda. La frase tiene un fondo analítico importante, y seguramente fue construida a partir de reflexiones propias de la cultura oriental. En lo personal, me plantea un escenario inquietante, al cual la física cuántica se aproxima por momentos, y es la ambivalencia en la cual tenemos libertad para elegir y al mismo tiempo estamos anclados a un destino trazado.
Me surgen varias preguntas al respecto, la primera y la más obvia es si
algo como el libre albedrio existe, y si todos y cada uno de los sucesos que han
tenido lugar desde que el universo inició solo podían conllevar a que las cosas
fueran de una forma y la elección es una ilusión producto de nuestras
limitaciones intelectuales. Por otro lado, se me plantea otro interrogante, es
el de la ambivalencia misma; bajo el supuesto de que nosotros realmente elegimos,
y no tenemos una especie de programación
previa que dictamina de manera exacta lo que vamos a hacer, entonces
vivimos una especie de aventura al estilo de Calabozos y Dragones, donde mis
decisiones abren ciertas puertas, y el presente es la resultante de muchas
puertas abiertas en el pasado; ni qué decir del interrogante que se plantea con
ideas como el inicio o la eternidad.
No tengo la menor idea de cómo dar una respuesta concreta y sensata a
esta inquietud, pero confieso que el ser consciente de ella y tener la
disposición de razonas sobre ella, reconocer que es un interrogante superior a
mí, a lo que creo conocer y a mi propia existencia, sin reducirlo a un acto de
fe, me resulta altamente gratificante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario