viernes, 28 de agosto de 2020

Los hijos del anacronismo

#Nencatacoa

 Recuerdo muy bien, y con mucho cariño, una noche en la que decidí ir a tomarme un par de cervezas y jugar billar con mi padre; disfruto mucho el billar, aunque la verdad soy un pésimo jugador, contrario a mi papá, pero mi apabullante derrota no es el centro de este escrito. 

Conforme la vida me iba tratando mejor, a mi padre los años le pesaban cada vez más, y me era reconfortante invitarle una partida y unos tragos, más desde la parcería de unos buenos amigos que de la relación padre hijo. Esa noche tuvimos la oportunidad de ser amigos y confidentes, de hablar un poco de lo que nos gustaba y lo que no nos gustaba de la vida, y entre muchos de los temas sobre los cuales conversamos hubo uno muy importante, la verdad olvidé cuál era, pero con certeza sé que le dije -padre, recuerdo con mucho cariño y aprecio que tú me dijiste que …..-, a lo que él respondió -hijo, la verdad no recuerdo haberte dicho eso-. Ese momento fue trascendental, no por el ánimo de reprochar a mi padre que no recuerde con exactitud todo lo que dice, ni mucho menos, sino por el hecho de pensar en cuántas ideas que consideramos normas inamovibles de conducta, dogmas de rectitud para la vida, banderas que se deben defender sobre y a pesar de cualquier cosa, resultan tener su origen en un comentario inapropiado, una broma, un accidente de la historia; cuán desconcertante resulta pensar que nuestra escala de valores, el filtro de moralidad y los derroteros de vida pueden ser el producto de acontecimientos accidentales.

 

Entendí con esto que nuestro origen a la larga es tan incierto e inquietante como nuestro camino y final. La vida adquiere un semblante mágico cuando tomamos conciencia sobre la incertidumbre que inevitablemente la acompaña. Somos hijos del anacronismo, nuestra conciencia fundamental está soportada en cosas que ya sucedieron y tal vez solo a nosotros nos importen, -qué oportunidad más bella para construir el camino a nuestro antojo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario