#Chaquen
Regresaron las noches mágicas de la Champions en la primera semana del mes de agosto, como diría el gran @LuisOmarTapia y la remontada, posible por la jerarquía y la historia del Real Madrid, terminó siendo una decepción, en su cotejo frente al Manchester City. ¿Partidazo en el Etihad? No, pero entretenido sí, como la mayoría de los cotejos entre equipos europeos de postín. Los dos errores de Varane, unos de los jugadores con mayor regularidad en todas las temporadas en que ha sido titular, al lado del gran capitán Sergio Ramos (vuestro carnicero andaluz).
Pero no sólo fue el defensor francés, el nivel del cuadro merengue fue discreto, sólo se “salvan” los dos de siempre: Benzema y Casemiro. Aunque sería injusto criticar a Rodrygo, artífice del gol del empate y el cumplimiento de Mendy que, sin ser Marcelo, hace la tarea de marcar y proyectarse, no aparecieron Kroos ni Modric, sólo pases intrascendentes mientras Hazard, más de lo mismo.
Es claro que la presencia de Ramos es de vital importancia, no sólo por el liderazgo, sino porque cuando “las papas queman”, nuestro capitán es el primero que “se echa el equipo al hombro” y como dirían vuestros conquistadores: ¡A por ellos! Y eso es lo más preocupante, a Benzema no se le puede pedir más de lo que ha dado en esta temporada, el liderazgo no se hace, es algo con lo que se nace y ni Modric, Kroos, Casemiro y muchos menos el resto del equipo asumió el compromiso claro de patear el tablero y buscar alternativas diferentes a las planteadas por Zizou.
Cuando no hay fútbol, las ganas y la jerarquía pueden suplir en algo el bajo nivel individual, cuando la superioridad del rival no es tan clara o depende de una ventaja previa y de las individuales, ya conocidas. Las noches épicas, encabezadas por Ramos en partidos del pasado, asomaron con el empate del gato Karim, pero la falta de enjundia y consistencia no…aparecieron.
Por supuesto, sería injusto no decir nada del rival, quién manejó el partido con la confusión del merengue, por sus errores y porque no se encontraron en la cancha. El nivel de De Bruyne fue brutal, la tranquilidad con la que Fernandinho sacaba el equipo desde la zaga central fue sobresaliente, pero, sobre todo, la presión alta de Gabriel Jesús y Sterling, fueron claves para propiciar los errores de Varane, Militao y Carvajal para marcar los goles en momentos claves del partido.
Guardiola elimina al Madrid, después de muchos años cuando con el Barcelona era “amo y señor” del fútbol mundial, encarrilándose como el favorito para levantar la orejona, si supera el “Final Eight” programado por la UEFA a un solo partido en tierras portuguesas, dada la pandemia que nos acompaña desde hace varias cuarentenas.
El problema es que un equipo con tanta inversión y queriendo ser unos de los grandes, no por su dinero sino por sus logros en Europa, fue inferior a su rival de cuartos de final, pues el Olympique de Lyon con un bajo perfil lo eliminó sorpresivamente, sentenciando el fracaso de la temporada más cuando escuadras históricas como la Juventus, el Liverpool, el Real Madrid, el Barcelona no están en la pelea, aunque no se puede excluir al poderoso Bayern, ultra favorito después de la histórica paliza a Messi y su combo.En otra oportunidad será, el cuadro merengue enfila su preparación para una nueva temporada, sin posibles refuerzos, pero con la tranquilidad de una nueva liga y con un Zidane respaldado por los títulos, no sólo como jugador sino porque tres champions en 4 años (van 13), fue posible, así las dudas del VAR siempre sean la disculpa de los perdedores.
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