miércoles, 3 de febrero de 2021

Dudas

#Bochica
 

En esta época de memes, políticos que se equivocan, medios mezquinos de comunicación, cifras y demás, no es de sorprender que existan días donde la incertidumbre extienda su manto sobre cualquier tímido optimismo que se pueda tener. Sin embargo, desde hace un tiempo tengo algo más que incertidumbre, creo que es la primera vez que dudo.

Aún no es la duda que daña, que socava los fundamentos de cualquier creencia… al menos espero que sea así o que no llegue hasta allá… pero reconozco su nacimiento, su semilla en mi forma de pensar.

Haciendo cuentas alegres, según la información más reciente a la fecha somos unos 7,800 millones de personas en esta tercera roca desde el sol. En un escenario medianamente conservador, imagine que se vacune al 70% de dicha población en prácticamente dos años. ¿Esto que quiere decir? ¡Que se van a vacunar 5,460 millones de personas! O el equivalente a 7.4 millones de personas por día… 7.4 millones de personas al día… Población casi igual a la de Nueva York, Bogotá, Chicago, Hong Kong o Kuala Lumpur.

De lograrse este escenario o cualquier otro cercano será sin duda alguna uno de los mayores logros de la humanidad. No sé si alcanzan a dimensionar la escala de la que se está hablando. Tenemos que vacunar una ciudad entera por día. Esto demanda innovación y creatividad en el diseño, pruebas, producción, almacenamiento, distribución y aplicación de la vacuna como nunca se ha visto.

Entonces, ¿dónde está la duda? ¿en qué no es posible lograr esa meta? En mi caso no, no dudo que un escenario cercano al planteado se cumpla. Mi duda tiene su origen en el cómo.

Aunque suene inocente y estúpido, algunas películas y libros nos han dejado la imagen de que ante un enemigo común la humanidad, nuestra especie, puede ser capaz de unirse en un objetivo más allá de consideraciones políticas, sociales o económicas. En la coyuntura, no se puede negar que hay puntos o elementos dónde lo anterior es cierto, el esfuerzo mancomunado de muchos sectores ha hecho posible tener en el horizonte una solución.

Aún así, un aspecto de mi duda proviene de las estructuras de poder. Me parece increíble la miopía y el corto plazismo exhibido por estas. El hecho de acaparar dosis y el “primero yo” en una lectura global es ridículo, en este tipo de problemas si una persona está en riesgo TODOS estamos en riesgo. Además, el juego geopolítico por si la vacuna viene de un país u otro y sus implicaciones en aceptar sus ayudas dejan al resto con la decisión de a cuál “señor” servir.

El otro aspecto, y quizás el más preocupante, es cómo alguien, en un reporte de una entidad, citado en algún periódico dijo: “… esto es una derrota moral para la humanidad”. En su momento me quedó como cualquier otra frase, pero con el paso de los días ha venido cogiendo fuerza sus implicaciones. 

Derrota moral en el sentido que, si a mí me dieran la opción de vacunarme ya, la rapo de las manos, para su tres emes el discurso de la humanidad y todos somos uno. 

En algún momento pensé que, en serio, teníamos futuro como especie. No al punto de que todos nos cogiéramos de las manos y llegará a la paz mundial, no. Pero sí tenía la expectativa que ante choques sistémicos de esta magnitud sacáramos a relucir lo mejor.

Y esa es mi duda: la desigualdad en las soluciones, el sálvese quien pueda y el aceptar esas reglas de juego.

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