miércoles, 30 de junio de 2021

Pague por esperar

#Bochica


Con la llegada de HBO Max a Latinoamérica ya serían 6 plataformas (Netflix, Amazon Prime, Paramount +, Star+ y Disney+) que ofrecen entretenimiento: películas, series y deportes.

 

La competencia, en la mayoría de los casos, ayuda a mejorar la calidad de los productos y beneficios para los consumidores. En esta industria de plataformas, lo anterior se traduce en competencia por precio, número de pantallas, beneficios adicionales (por ejemplo, Prime + Twitch) y franquicias exclusivas.

En el caso de Disney+ su portafolio es extenso e impresionante. Por lo menos en nombre de franquicias pareciera tener la ventaja dado que agrupa a Star Wars, Marvel, Pixar, NatGeo, entre otras más. Sus recientes éxitos como Mandalorian, Loki, Falcon, Wanda y Mulan le han permitido entrar al mercado con fuerza.

En una línea parecida está HBO Max. Al agrupar a Warner y DC Comics tiene a su disposición una oferta de productos atados a la nostalgia, así como un potencial para desarrollar nuevo contenido. Dentro del primer grupo se encuentran Games of Thrones, Chernobyl, la saga de Batman, etc. Respecto al potencial, a la fecha no se ha anunciado algo que se lleve los titulares, quizás Dune pero eso genera más entusiasmo en gente “ñoña” como yo, que en el público en general.

Para Amazon Prime no ha sido fácil. A simple vista pareciera no tener una franquicia o nombre llamativo con el cual atraer audiencia. Su oferta se basa en crear contenido original, par películas se ven interesantes y la serie The Boys, y alguna que otra producción atada a la cultura “nerd”: Invencible y la tan discutida serie de El Señor de los Anillos.

Netflix, por su parte, se mantiene como la plataforma dominante. Su habilidad de adaptación es impresionante. En una primera fase empezó ofreciendo películas de todas las franquicias, clásicos de acción, comedia, etc. Luego comenzó con su oferta de contenido “original”, pues por ejemplo, con House of Cards la mayoría nos enganchamos con la plataforma. En una tercera fase, el contenido se regionalizó, es común encontrar ofertas de entretenimiento distintivas para cada país o continente.

Encuentro este contexto muy alentador para la industria del entretenimiento. No tengo ninguna cifra para soportarlo, pero considero que hoy tenemos la mayor oferta de la historia, con buena competencia, precios asequibles y una calidad aceptable en promedio.

Sin embargo, hay una tendencia que me preocupa y me disgusta al mismo tiempo. ¿Cuál es la joda con estrenar capítulos por semana? ¿Acaso esto es un ”vil” canal de televisión? No pasa con todas las series, pero en las más populares están cogiendo la maña de no poner toda la temporada como antes sino de a poquito, para que la serie tenga más marketing y la gente pague más meses por la plataforma.

En serio que me parece una bobada esta práctica. Para aquellos que pagan un año completo es una falta de respeto que lo hagan pagar por esperar, el que se beneficia es el que paga solo un mes. Veamos: un ejemplo es la serie de Loki, un capítulo por semana. Si usted pagó el año completo se tiene que esperar 2 meses quizás hasta que de gota a gota le vayan contando la historia. Pero si usted es inteligente no le paga el año completo a Disney+, puede esperar por ejemplo a que sea julio, paga solo un mes y se ve la serie completa sin la “maricada” de marketing.


Puede que sea una niñez mi queja en esta columna, siempre habrá problemas más importantes, por supuesto. No obstante, me saca de quicio que seamos testigos de la innovación, que, al menos en mi país, se sacuda a los pésimos proveedores de televisión por cable solo para terminar con las mismas prácticas de un canal de televisión. De ser así, como dicen en mi familia “… es la misma gata, pero revolcada…”.

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